lunes, 11 de julio de 2011

Tweets vs. La Sub 17

loquenoCon esto voy a perder followers (si es que no les da hueva leerlo todo) pero ai va.

Todos sabemos que en México no tenemos buena educación. Que un gran porcentaje de la población no pasó de la secundaria. Que incluso hay altos ejecutivos que no llegaron ni a la prepa. ¿Por qué entonces exigir que la gente se identifique con un Premio Nobel, con un excelente tenor o con algún científico exitoso de la UNAM, que lo llame héroe? Y más allá de eso, ¿por qué criticar la emoción que provoca ver ganar a unos muchachitos de 17 años la copa del mundo?

A la gente de nuestro país le gusta ver el fútbol, se apasiona con un gol, se conmueve viendo jugar a 11 chamaquitos para ganar por una ilusión y por dinero también, porque su buen desempeño les asegura un futuro muy bien pagado. No tiene nada de malo que la gente se emocione por eso. Leo sin parar tweets que se quejan, que menosprecian el triunfo de la sub 17. ¿Por qué si esa es nuestra realidad? ¿Por qué si no hacen nada más que criticar desde sus smartphones o sus computadoras, echados en un domingo lluvioso? ¿Por qué si aparte de quejarse no proponen nada más y, además, aprovechan un acontecimiento social para criticar al gobierno? ¿Por qué se sienten tan aislados de las masas y tan únicos y exclusivos como para no celebrar una pasión? Y no digo que a todos nos guste el fútbol y que intransigentemente también tengan que festejar, me estaría comportando igual de intolerante. Aunque sí creo que esto va más allá del deporte, es una cosa de entrega, de constancia y de compromiso por parte de estos chavitos que viven una actualidad difícil y juegan en nombre de un país que algunos representantes de la sociedad nombran: deteriorado, no es una obligación festejar junto con todos pero sí es un abuso venir a tirar mierda a diestra y siniestra.

Me gustaría escuchar sus pasiones, entender por qué les parece tan de mal gusto que la gente celebre por dos goles, que un estadio casi se caiga en grito y emoción, en corazones palpitando, sin importar si saben el nombre del último Premio Nobel que recibió México. Me gustaría saber si esa élite de intelectuales, de letrados, de avanzados y superiores, no se conmueven en medio de un grupo de gente gritando de emoción, abrazándose y regalando el corazón. ¿Es que los que twitean contra el festejo son expertos en política o narcotráfico, son eruditos en alguna ciencia o literatura como para tomar esa posición, como para juzgar y criticar la emoción de la gente "común"? ¿O es que han tragado tantas palabras e información que se les olvida lo que es sentir y antes que nada analizan? Y, otra cosa en la que no voy a profundizar porque me da la peor hueva, ¿por qué se sienten con el derecho de hacer comparaciones entre lo que ha logrado un grupo de jóvenes deportistas y lo que no ha logrado el gobierno, la famosa guerra contra el narcotráfico, o la falta, justo, de educación, etcétera? Yo, perdón, no les di ese derecho ni se los doy, quédense con sus tweets, yo festejo el truinfo y les doy unfollow.